En diversos foros de pláticas de Reforma Fiscal que he tenido la oportunidad de dar,  la gente se sorprende con la nueva obligación que tendrán los patrones a partir del ejercicio fiscal de 2014, de efectuar el pago de sus sueldos y salarios cuando excedan de $2,000.00  mediante alguno de los siguientes medios:

  1. Transferencia electrónica de fondos desde cuentas abiertas a nombre del contribuyente en instituciones que componen el sistema financiero y las entidades que para tal efecto autorice el Banco de México;
  2. Cheque nominativo  de la cuenta del contribuyente emitido para abono en cuenta del beneficiario.

QUE DICE LA LEY DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA: 

En efecto, esto es así pues derivado de la emisión de la  nueva ley del Impuesto Sobre la Renta  (LISR) y la derogación de la  actual LISR  lo que hoy se establece como excepción para los sueldos y salarios de pagarlos a través de los medios mencionados, en la nueva Ley  YA NO  se exceptúa a dichos pagos por sueldos y salarios de CUMPLIR CON LA OBLIGACION DE PAGARLOS por los medios mencionados.

Veamos la confronta de las mencionadas LISR vigente a 2013 y a partir de 2014:

CONFORMTA

Como se podrá observar a partir de 2014 se elimina la excepción a los pagos por la prestación de un servicio personal subordinado de pagarlos por medio de cheques nominativos o transferencias electrónicas u otros medios de pago distintos al efectivo.

Por ende a partir del 1 de Enero de 2014 en que entra en vigor la nueva LISR  TODOS los PAGOS por sueldos y salarios que sean MAYORES  a $2,000.00 NO PODRAN SER PAGADOS EN EFECTIVO, sino únicamente utilizando los medios de pago que ESTABLECE EL NUEVO ARTÍCULO 27  FR.  III de la LISR (Salvo que la autoridad fiscal decidiera emitir algunas facilidades mediante Reglas de Carácter General, que aunque lo veo muy difícil, la probabilidad existe).

QUE DICE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO:

El problema práctico lo encontramos  en que es una costumbre arraigada en nuestro país el que los pagos por sueldos se paguen todavía en efectivo por así ordenarlo la Ley Federal de Trabajo  (LFT) en las últimas cuatro décadas.

SIN EMBARGO, recordemos que el actual Art. 101 de la LFT señala la posibilidad de pagarlo con medios distintos al efectivo:

“Artículo 101.- El salario en efectivo deberá pagarse precisamente en moneda de curso legal, no siendo permitido hacerlo en mercancías, vales, fichas o cualquier otro signo representativo con que se pretenda substituir la moneda.
Previo consentimiento del trabajador, el pago del salario podrá efectuarse por medio de depósito en cuenta bancaria, tarjeta de débito, transferencias o cualquier otro medio electrónico. Los gastos o costos que originen estos medios alternativos de pago serán cubiertos por el patrón.”

 

Como podrá observarse, SOLO MEDIANTE CONSENTIMIENTO PREVIO DEL TRABAJADOR el patrón podrá hacer los pagos por salarios por medio de depósito en cuenta bancaria, tarjeta de débito, transferencias o cualquier otro medio electrónico.

 

Entonces si como patrón para poder DEDUCIR PARA EFECTOS DEL ISR  mis erogaciones por concepto de sueldos, salarios y demás prestaciones que se deban cubrir por la prestación de un servicio personal subordinado,  me enfrento con la problemática de  que MI TRABAJADOR NO ME OTORGA SU CONSENTIMIENTO para pagarle sus ingresos mediante depósito en cuenta bancaria, tarjeta de débito, transferencias o cualquier otro medio electrónico como lo permite la LFT y lo mandata la LISR, ME ENFRENTARIA A LA PROBLEMATICA DE NO PODER HACER DEDUCIBLES MIS PAGOS POR SUELDOS, SALARIOS, PRESTACIONES Y OBLIGACIONES LABORALES QUE PAGUE A LOS TRABAJADORES.

 

Mucho peor se pone la situación en el caso de patrones que se encuentran en poblaciones rurales y aisladas completamente de los servicios financieros, lo cual, aún cuando la LISR prevée esta situación y otorga a la autoridad fiscal la facultad para eximir del pago por medios electrónicos o cheques cuando no hay servicios financieros cerca del domicilio del contribuyente, la verdad es que en la práctica nos encontramos con situaciones excesivas e irreales que la autoridad toma en cuenta para otorgar en forma discrecional dicha autorización y por ende en la gran mayoría de los casos niega dicha autorización para liberarse del pago por medio de servicios financieros.

 

Sin embargo, no debemos olvidar el Principio General de Derecho que establece que “Nadie está obligado a lo imposible” y recordemos que la LFT del trabajo al ser una Ley Reglamentaria del Artículo 123 Constitucional y proteger derechos y garantías de la clase trabajadora, tendría prevalencia sobre la LISR.

Pero a pesar de ello, y ante la problemática que el patrón enfrente en la vida práctica, y ante la probable contingencia fiscal que pueda presentarse por la negativa de un trabajador de recibir su pago en forma distinta el efectivo, o ante la imposibilidad práctica de un patrón para efectuar el pago por medio de servicios financieros por no existir instituciones del sistema financiero en su localidad, el medio idóneo para proteger a los patrones contribuyentes del ISR sera el JUICIO DE AMPARO.

Que opinan? Como enfrentarán ustedes éste cambio trascendental?